Desde Esta Esquina / Meliton Guevara Castillo.

¿Qué es el fin del camino? Leí en una nota educativa, como un servidor público advierte que la preparatoria es el fin del camino para buena parte de la juventud, porque ahí interrumpen sus estudios. Sin embargo, esa expresión tiene múltiples aplicaciones, sobre todo en política: fin de camino para quien pierde, por ejemplo, una elección; también para quien inicia un proyecto y, de pronto, lo da por terminado, como es el caso de Margarita Zavala, que ya renuncio a su candidatura presidencial independiente.

El fin del camino, obvio, también puede ser equiparado a la muerte física de las personas: y cuando esto sucede, todos lloramos porque perdemos a un ser querido. Así, sucede, con todo aquello que significa para nosotros el fin del camino: en la práctica Margarita Zavala tuvo dos fine de camino: cuando perdió la candidatura en su partido y, da la impresión, más por orgullo, que por ignorancia, emprendió el que ahora termina: la candidatura presidencial independiente.

¿PORQUE UN CAMINO ES CORTO?

La pregunta es válida para todo tipo de proyectos. Y el ejemplo más cercano, aquí en la capital victorense, lo tenemos con los negocios: es una noticia cíclica, cada año, los líderes empresariales hacen notar que al año se abre determinado número de negocios, pero que otros tantos se cierran. Y la explicación, generalizada, es que muchos abren sin contar con una planeación y un estudio de mercado.

Las cosas no pueden ser simples. Recuerdo el caso de unos vecinos, del rumbo de Las Flores: un día iniciaron un negocio de venta de comida rápida. Explicaron: dieron número de los departamentos, de las casas, de la forma de vida, y un día inauguraron el negocio: no duro ni un mes… no hubo, como pronosticaron, las ventas esperadas… Así sucede, con todo tipo de proyectos, cuando no se miden alcances, expectativas y se crean distintos niveles de objetivos.

¿DECLINAR ES UN NEGOCIO?

Margarita Zavala ya declino, ya perdió, su proyecto no cuajo. Sin embargo, hay un detalle: a medio mundo está a la expectativa si, con esa declinación, se integra a otro candidato. Por eso, unos apuestan a que lo hará por Anaya, otros con Meade e, incluso, hay quienes advierten que lo hará por AMLO. Declinar es un negocio, efectivamente, si recurrimos al caso de Francisco Chavira, que declino a favor de Francisco Javier García Cabeza de Vaca y ahora es, vía su hermana, el dueño de una secretaria y, se entiende, tiene privilegios para sus lucrativos negocios educativos.

Esa es la cuestión, ¿a sabiendas de que es imposible ganar la presidencia Margarita declina para recuperar algo? ¿Con quién puede tener la oportunidad de seguir en el camino? En este momento, se entiende, el único que puede garantizar un triunfo es AMLO. ¿Sera con AMLO? Es impensable: Meade, ni con los puntos de Zavala, garantiza un triunfo electoral.

En cambio, con Anaya, los puntos pueden servirle para alcanzar a AMLO. En fin, principio, Margarita deja libres a sus seguidores, para que tomen una decisión… ¿engrosaran las filas de la abstención?

NAYMA: ¿OSCAR O XICO?

En su segundo día de campaña Nayma Karina Barquierena, ante los medios de comunicación, pretendiendo burlarse, dio margen para pensar que puede declinar a favor de Oscar o de Xico. La pregunta fue directa y en lugar de negar esa posibilidad, estableció condiciones y que, si uno de ellos las acepta y las hace, puede favorecer a uno u otro con su declinación. En lo particular, creo que no debe declinar, porque ya las candidaturas independientes están muy mal vistas y, con eso, se incrementaría tal percepción, les haría más daño.

Para Oscar Almaraz la condición es, digamos, mínima: que pida perdón a los ciudadanos por lo que ha dejado de hacer en su beneficio. No creo difícil que Almaraz cumpla tal petición, tan simple como que pide perdón y se justifica, haciendo notar la cantidad y volumen de la problemática y lo que ya se hizo. En cambio, a Xico lo fustiga y le pide que la convenza a ella, a sus más de 10 mil 200 firmas y a sus 14 regidores de declinar, ella también lo hace… No, creo que Nayna no está pensando en declinar. Está jugando un papel y se aprendió bien el libreto.

LA CAPITAL, ¿PARA QUIEN?

La lucha política en la capital, se entiende, es solo de dos: Oscar Almaraz, del PRI; y Xicoténcatl González, por el PAN. Oscar tiene todo para ganar porque es el alcalde –ahora con licencia-, y ha realizado una buena labor; claro, tiene en contra, toda una campaña de opositores que le critican todo lo mal que ven y le cargan la culpa; no ven, no quieren ver, su trabajo, muy superior a los anteriores alcaldes. Xico va por una segunda oportunidad… a primera fue como independientes que declino y gano: primero la dirección del Hospital General y la nominación panista a la alcaldía: pero, por lo visto, tendrá el apoyo en las fotos y no en los recursos, organización y militancia partidista. Está solo, para perder.

Comentarios: meligue@prodigy.net.mx http://melitonguevara.blogspot.mx/

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