Interiores /  Carlos López Arriaga

Cd. Victoria, Tam. – Pecan de ingenuos los especuladores de redes y medios cuando imaginan que la estrategia del “voto útil” incluye la renuncia formal de algún candidato y el endoso abierto de sus activos políticos en favor de otro, en la añeja tarea de unir fuerzas contra AMLO.

Por citar los dos procesos más recientes, ni ROBERTO MADRAZO necesitó abdicar para que sus operadores canalizaran el sufragio hacia FELIPE CALDERÓN en 2006, ni JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA abandonó su candidatura para que transfundieran sus votos a ENRIQUE PEÑA NIETO en 2012.

Todo se manejó en el reino de los valores entendidos. En 2006, los gobernadores priístas (empresarios, en su mayoría) operaron de manera implacable para hacer ganar a FELIPE.

Seis años después, el propio CALDERÓN les pagó el favor abandonando a VÁZQUEZ MOTA para catapultar a PEÑA. La meta era idéntica: abortar el ascenso del señor LÓPEZ.

Por lo mismo, se antoja infantil el que hoy discutan y crucen apuestas sobre quien deberá renunciar, entre ANAYA y MEADE. La respuesta es ninguno.

Y no es necesario en un país como México, donde la especialidad de la casa son los acuerdos en lo oscurito, la simulación, la administración dosificada de las apariencias, mientras atrás de la cortina se escribe la verdadera historia.

Más claro aún, la ruta crítica que suele unificar fuerzas en torno a un candidato, se ubica en la poderosa instancia de los mandatarios regionales. Desde luego, las cúpulas nacionales participan como negociadoras, pero la ejecución del plan es asunto de gobernadores.

DEFINIR FUNCIONES

Y queda claro que en estos pactos hay víctimas y verdugos. Los primeros resultan desfondados (ROBERTO, JOSEFINA) para que (a sus expensas) engorden los segundos (FELIPE, ENRIQUE).

En el presente 2018, parece obvio que el rival más débil es PEPE TOÑO MEADE, aun siendo el aspirante mejor preparado y con una envidiable experiencia administrativa.

Su perfil emocional no le ayuda. A un país que arde, hierve en problemas, nada le dice esta presencia lánguida, de rostro fantasmal. Tibieza tecnocrática, peor que la de ZEDILLO y LABASTIDA (que ya es bastante decir).

Amén de que arrastra el pesado lastre de una marca partidista (el PRI) hundida en el desprestigio, tras los reiterados escándalos de corrupción.

Y también las pifias de PEÑA, el alto índice de criminalidad, sus promesas incumplidas de acabar con los gasolinazos y bajar las cuotas de electricidad, entre tantas.

Ciertamente, RICARDO ANAYA no llegó limpio a la candidatura, su ascenso y permanencia en la dirigencia albiazul le costó la acusación de haber traicionado a su antiguo protector GUSTAVO MADERO.

Luego vino su choque con la pareja CALDERÓN-ZAVALA, quienes le recriminaron el uso de los espots partidistas en su beneficio personal y el haberse adjudicado la nominación presidencial sin competencia alguna.

Razón por la cual MARGARITA renunció a su militancia panista el año pasado y ahora compite como independiente.

Para colmo, de tiempo en tiempo surgen acusaciones que pretenden vincular a RICARDO con expedientes de corrupción, a lo que ANAYA suele responder puntual, haciendo los deslindes necesarios. Pero solo logra alejar temporalmente el problema. El fantasma vuelve.

LOS NÚMEROS

Resulta, sin embargo, muy interesante que, pese a todos los reclamos, el abanderado panista se encuentre (con mucho) mejor posicionado que el otro referente de centro derecha, PEPE TOÑO MEADE.

Acusaciones van y campañas negras vienen, pero RICARDO ANAYA se sostiene sin problemas en el segundo lugar, con una cómoda ventaja sobre MEADE y bastante más arriba de MARGARITA ZAVALA y JAIME RODRÍGUEZ, el Bronco.

Cabría recordar como andan los punteros en tres encuestas recientes, difundidas al cerrar abril:

(1) Según BLOOMBERG, en las intenciones del voto, ANAYA tendría el 27.9% y MEADE 18.6%, con una ventaja del primero sobre el segundo de 9.3%. En dicho estudio, AMLO andaría en 46.6%.

(2) De acuerdo a BERUMEN, ANAYA tiene 27.3%, contra 16.6% de MEADE. La ventaja acá es de 10.7%. En esta valoración, AMLO registra 50.8%.

(3) MASSIVE CALLER, por su parte, informa que ANAYA se ubica en 28.70% y MEADE un 12.25%. La diferencia sería de 16.45%. Aquí, AMLO aparece con 38.15%, su estimación más baja en los tres estudios citados.

Con tales números a la vista, resulta obvio que el único competidor capaz de enfrentar a la aplanadora de ANDRÉS MANUEL es RICARDO, caiga bien o caiga mal, guste o disguste.

El fracaso de PEPE TOÑO es por demás evidente. Estamos hablando de 9.3% abajo del segundo lugar en BLOOMBERG, 10.7% de rezago en BERUMEN y un escandaloso 16.45% de desventaja en MASSIVE CALLER.

CONTRAPRODUCENTE

Se antoja absurdo, entonces, que los propagandistas del PRI propongan a su candidato MEADE como el eventual beneficiario del voto útil. Ni soñando, salvo que VICENTE FOX tenga a bien compartirles alguna dosis de su medicina herbolaria.

Y así como el voto del PRI anti-AMLO reforzó a CALDERÓN en 2006 y el voto del PAN anti-AMLO se movió hacia PEÑA NIETO en 2012, la única opción viable para el citado voto útil en 2018 es ANAYA.

Si declinan MARGARITA o JAIME será otro cantar. Lo pueden hacer, tomando en cuenta que son independientes y no tienen tras de sí compromisos o responsabilidades de índole partidista.

Pero ni MEADE ni ANAYA pueden renunciar de manera formal a sus respectivas candidaturas. Entre otras razones porque (1) defraudarían a los partidos que los postularon, provocando (2) un efecto contrario, la diáspora de sus bases hacia el obradorismo, amen de (3) una colosal crisis interna, en caso de derrota. Una quiebra, acaso, terminal.

LOS GUIÑOS

Hay incluso intercambio de mensajes entre dos excompañeros de partido y hoy enemigos jurados como RICARDO y MARGARITA, en ocasión de sus respectivas visitas al Tecnológico de Monterrey, la semana pasada.

El jueves 26 de abril, ANAYA declaró, a pregunta expresa que, de no ser candidato presidencial, votaría por MARGARITA ZAVALA, pues ella sería abanderada del PAN. “Por supuesto que yo la habría apoyado”, dijo.

Luego resulta que, al día siguiente, viernes 27, en el mismo auditorio “LUIS ELIZONDO”, los estudiantes del ITESM hicieron la misma pregunta a MARGARITA y respondió en términos semejantes:

-“Si RICARDO fuera candidato del PAN, probablemente hubiera votado por él.”

Para añadir que ANAYA:

-“Es un hombre muy listo, es talentoso, está muy bien, es estructurado, y es un buen polemista, lo acabamos de ver, articula muy bien.”

Aunque luego dijo que no pensaba declinar, entre otras razones, porque “solo llevamos la tercera parte de un proceso electoral, en donde mi primer espot salió el 5 de abril.”

Parecen señales de humo, en efecto, el temor los une, veremos en qué acaban.

BUZÓN: lopezarriaga21@gmail.com

WEB: http://lopezarriaga.blogspot.com

 

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